domingo, mayo 30

Luján Grieff: Si mi hijo es adicto ¿yo qué soy?



Resúmen

No he sido una buena madre. Algo ha de haber pasado en mí para que mi hijo Tiago se encaminara hacia la drogadependencia y la tomara como "life style". Alguna culpa debo de tener para que su vida se haya ido al demonio y los últimos tres años, por lo menos, de mi vida, hayan sido un infierno. Y la de toda nuestra familia, obvio.

Tengo treinta y ocho años. Y a veces tengo ganas de probar.

Probar la droga, pero sin decírselo a nadie, sólo para saber cómo es, de qué carajo estoy hablando. En los grupos de padres nos ayudan a ver cómo nuestros hijos evaden la realidad consumiendo, cómo se escapan de la soledad y buscan una forma de aferrarse a algo. De repente me descubro pensando que ojalá yo pudiese hacer lo mismo.

Alejar de mí la sobrecogedora realidad aunque sea por un instante.


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